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jueves, 6 de octubre de 2011

Las cartillas de racionamiento en España las inventaron el socialista Largo Carballero y el republicano Manuel Azaña en 1937



Tarjeta de racionamiento republicana (1938)

 La historiografía progresista ha establecido una serie de mitos sobre nuestra Historia de España más reciente. Algunos son, por ejemplo, que los actuales prebostes de la izquierda política son hijos de represaliados de la Dictadura cuando la inmensa mayoría son los hijos de los más franquistas, de los más falangistas, o de franquistas ahora disfrazados de progresistas, que la Ley de Vagos y Maleantes es de Franco (cuando fue promulgada por Azaña en 1933), que el fin de la Memoria Histórica es dignificar a las víctimas cuando es simplemente un proyecto ideológico falsario y mezquino y una oportunidad para recoger jugosas subvenciones, que las izquierdas concedieron el voto a la mujer en 1931 (cuando lo hizo Primo de Rivera en 1924), o que trajeron la Democracia a España (cuando el punto de inicio fue la Ley de Reforma Política de 1976, votada en las últimas Cortes de la Dictadura). Otro de los mitos de la izquierda en general es que las cartillas de racionamiento las inventó Franco. Es normal que se hagan estas atribuciones, porque lo habitual es que se acepten sin rechistar.
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Es rigurosamente falso que la cartilla de racionamiento fuese inventada por el Gobierno de Franco. La cartilla de racionamiento fue creada por Decreto de 5 de marzo de 1937 (Gaceta de la República de 7 de marzo de 1937) por Francisco Largo Caballero, Presidente del Partido Socialista Obrero Español y Presidente del Consejo de Ministros, en la «zona roja». Decía su artículo primero: «Se crea en todos los municipios de la España leal la tarjeta de racionamiento familiar». La cartilla de racionamiento que rigió durante el franquismo se creó por Orden de 14 de mayo de 1939, que estableció el régimen de racionamiento en todo el territorio nacional para los productos alimenticios. Realmente eran dos cartillas las creadas en 1939, una para carnes y otra para los demás comestibles. Esto llamará la atención a los que tienen una visión idealizada de ese régimen que instauró el Frente Popular durante la Guerra Civil. Si la que se creó en 1939 duró hasta 1952, la que creó Largo Caballero y Azaña seguro que la hubiéramos tenido hasta hoy, como ocurre, por ejemplo en Cuba.