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domingo, 27 de septiembre de 2009

El bombardeo de la ciudad de Cáceres por la aviación republicana


Un comentario de Historia en Libertad en la entrada anterior hace referencia al Bombardeo que los aviones «republicanos» hicieron en Cáceres el 23 de julio de 1937. Como estos hechos no son suficientemente conocidos en la actualidad, son dignos de ser difundidos. Sobre todo porque siempre se identifica a  la aviación nacional como asesina de civiles y la roja como bienhechora y protectora de la paz. Murieron muchas personas, 35 y hubo multitud de heridos. Ángel David Martín Rubio ha escrito sobre este particular y lo difunde a través de una web que es interesante visitar para conocer todos esos sucesos. Si impresiona la imagen del Palacio de Mayoralgo (hoy sede de la Presidencia de Caja de Extremadura) semidestruido, más aún es este fragmento de su investigación:


Especialmente dramáticas fueron las circunstancias ocurridas en la Plaza de Santa María. Unos cacereños murieron postrados ante la Patrona pues la Virgen de la Montaña se encontraba en la hoy Concatedral de Santa María; otros cuando abandonaban el Templo y otros al dirigirse a él. El Obispo Fray Francisco Barbado Viejo, con sus ropas manchadas por los cascajos y la sangre de los heridos, se adentró entre las ruinas para confortarlos y auxiliar en los últimos momentos a los más graves. Grave confusionismo reinó también en el Mercado de Abastos por la aglomeración existente en el mismo al estallar en sus proximidades algunos explosivos. Dos de estas bombas cayeron frente a una de las puertas de Santa María y su metralla cruzada penetró en la Iglesia dejando sin vida o malheridos a todos los que estaban al fondo, por debajo de las pilas del agua bendita; otros murieron en la plazuela; el Palacio de Mayoralgo se vino abajo, como varios edificios de la Plaza y las traseras del Ayuntamiento, con personas muertas o heridas en todos ellos […] El Parte Oficial republicano únicamente afirmaba, con evidente escarnio de la verdad, que se habían bombardeado «diversos objetivos militares en las cercanías de Cáceres». El resultado fueron 31 muertos y 64 heridos, cuatro de los cuales murieron después elevando a 35 el número de víctimas del bombardeo. De éstos 12 eran hombres y 23, mujeres. La víctima más joven era una niña de 4 años y la de más edad un anciano de 87. 14 de ellos pueden considerarse de edad madura, 15 eran menores de 25 años y 6 mayores de 60.