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sábado, 7 de febrero de 2009

La participación de un pariente en el movimiento pro republicano de Badajoz de 1883


En el primer aniversario de la II Republica, el diario La Voz Extremeña dedicó su edición del 14 de abril de 1932 al realce del régimen. Estaba justificado en parte porque ese rotativo estaba inspirado por Diego Hidalgo Durán, uno de los personajes más importante del momento, natural de Los Santos de Maimona, Diputado a Cortes por el Partido Republicano Radical y que llegó a ser Ministro de la Guerra en 1934, cuya actuación más memorable fue sofocar la Revolución de Asturias con el asesoramiento del General Francisco Franco.
Uno de los artículos que se publicaron en ese número se refiere a la trayectoria de un pariente en el movimiento pro republicano de Badajoz en 1883 (no voy aquí a desgranar los detalles de ese movimiento, para ello remito a un interesante artículo publicado por Fernando de la Iglesia en su blog Historias de Badajoz: Primera Parte y Segunda Parte). Se llamaba Agustín Barragán Zapata y había nacido en Calera de León en 1849. El primer Hilario Barragán que se estableció en Monesterio lo hizo a principios del siglo XIX, en 1804. Una década después llegó su hermano, Pastor Barragán, del que descienden todos los así apellidados en Monesterio. Los dos eran naturales de Calera de León, y naturalmente eran parientes de Agustín Barragán Zapata. No por casualidad, un nieto de Pastor Barragán (y hermano de mi tatarabuelo) se llamó Agustín. El reportaje sobre Agustín Barragán Zapata dice así:
Agustín Barragán Zapata cuenta ochenta y dos de edad, pues nació en Calera de León en el año 1849.
Nos dice que el día 10 de junio de 1870 ingresó en el servicio militar, siendo destinado al Regimiento de Farnesio, que estaba de guarnición en Baeza. Tomó parte en toda la Guerra del Norte, estando tres años luchando en el escuadrón que mandaba el capitán don José María Fernández, natural de Badajoz. Una vez concluida la guerra y con la categoría de sargento, permutó de regimiento, viniendo destinado al de Santiago en el año 1876, de guarnición en Badajoz.
Cuando se encontraba próximo a ascender a alférez, sobrevino el movimiento. Nos dice que no intervino nunca en política hasta el año 1883, en el que se unió a todos los militares de Badajoz, que, unánimemente, eran enemigos del régimen entonces constituido y partidarios de implantar otro de mayor libertad.
Ruiz Zorrilla le nombró oficial de honor de primera clase, el 5 de agosto le ordenaron, una vez fracasado el movimiento, fuera a caballo a avisar a todos los puestos que había establecido la guarnición para que se marchasen a Portugal, pues se aproximaba el General Blanco, que venía a Badajoz al frente de una columna.
Estuvo en Portugal ocho años, un mes y seis días, ya que aunque a los cuatro años concedió la Reina Regente un indulto, no se acogió a él hasta que posteriormente se dictó una amplia amnistía.
Nos cuenta su estancia en Portugal, donde pasó muchas necesidades. Vivió en Peniche con la mitad de las fuerzas sublevadas, donde le daban un pan y un tostón. Estada casado y a poco de hallarse en Portugal se le incorporó su mujer. Cuando llevaba varios años en Peniche, solicitó pasar a Lisboa, en cuya ciudad estuvo unos meses, unas veces empleado en la estación y otras viviendo con lo que le producía la venta de quincallas.
Cuando regresó a España, al cabo de los ocho años de ausencia, se colocó en una finca del término de Olivenza, estando colocado en diversos trabajos de campo hasta hace poco, en que por su avanzada edad y no poder dedicarse al trabajo, vive en “La Corchuela” con sus familiares.