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martes, 26 de febrero de 2008

Doña Bibiana Gallego Lancharro, Marquesa de Aguiar.




En 1855 llegó a Monesterio una dama. Se alojó en una posada del pueblo. Era natural de Calzadilla pero vecina de Madrid. Se llamaba Bibiana Gallego Lancharro y se nominaba Marquesa de Aguiar por poseer este título su marido, Juan Bueno de la Maza, natural de Moguer y también vecino de Madrid. Llegaba con la misión de liquidar cierto patrimonio heredado en Monesterio y en Calzadilla de los Barros. Aunque tenía raigambre familiar en Monesterio (los apellidos son evidentes) los más inmediatos habían tenido un gran protagonismo al ser parte de la élite local de Calzadilla de los Barros. En el informe del Visitador de la Real Audiencia de Extremadura de 1791 sobre Calzadilla se dice que de los datos recogidos «me dan una idea clara de esos y otros desórdenes que se han introducido por el poderío del único abogado de esta villa, don Pedro Benito de Gata, y por la deferencia de sus tres sobrinos, don Juan Lancharro, don Manuel Mexía y don Juan Francisco de Gata, en los que está casi cifrada la clase de la nobleza de esta villa y por quienes se exerce la jurisdicción y se manejan y disponen todos los ramos de la pública administración». El marquesado de Aguiar era de origen portugués. La visita Bibiana Gallego Lancharro se desarrolló unos meses antes de que la localidad fuese invadida por el cólera morbo asiático, que produjo más de un centenar de víctimas.